Eslovacaloca. Vivencias de Eslovaquia

No me olvido de seguir escribiendo

El tiempo en Eslovaquia para mañana

Enlaces

Archivos

Origen de los visitantes a Eslovacaloca

Se muestran los artículos pertenecientes a Febrero de 2005.

08/02/2005

Vuelos y viajes

Mientras C se va aposentando por tierras eslovacas, empiezo con el primer mensaje con algo de chicha. Como no quiero pisar a C los temas, hablaré de lo que me he estado ocupando para el viaje: los vuelos a Eslovaquia.

En primer lugar, lo que hicimos finalmente para ir a Kosice desde Madrid, es utilizar las aerolíneas checas. Es lo más rápido y cómodo para ir hasta allí. Sale sobre los 400 eurillos ida y vuelta.

A partir de aquí, se pueden buscar combinaciones de muchos tipos. Hasta Bratislava, la capital, vuelan muchas más compañías, pero en Kosice, creo que sólo vuelan las aerolíneas checas y Sky Europe, que tiene un interesante vuelo directo desde Barcelona.

Para ir a Bratislava, está muy bien uno de Lufthansa. por unos 260 € ida y vuelta y que tarda unas 5 horas (con tránsito en Munich, creo). Pero es posible que se puedan encontrar otras ofertas. Por ejempolo, viajar a Viena, que está muy cerquita de Bratislava.

Si queréis ir unos días, es interesante buscar Budapest, y luego viajar en tren, que está a unas 3 horas, tanto de Bratislava como de Kosice y hay algún precio interesante (Swiss Airlines o Malev Hungarian Airlines y Air Europa, que vuelan directo)

Bueno, no voy a contar la anécdota de C y sus peligrosas tijeras de manicura pero os diré que el viaje de vuelta entre Kosice y Praga fue muy bonito. Íbamos en un avión pequeño (30 plazas) y había unas 10 personas, así que podías ver ambos lados del avión sin problemas. Salí a las 4.30 de la tarde (Eslovaquia está unos 2.000 km más al este con el mismo uso horario), que es a la hora que empieza a anochecer y como volábamos hacia el oeste, la puesta de sol nos duró prácticamente todo el viaje. Además, no había nieves, así que pudimos contemplar todas las montañas nevadas.... ¡precioso!

08/02/2005 11:32 Enlace permanente. Hay 2 comentarios.

09/02/2005

El trabajo en Kosice

Seguro que dentro de unas semanas C podrá contar muchas cosas sobre cómo está el trabajo en Kosice. La verdad es que durante los dos días que yo estuve allí, sí me interesé mucho por dos razones principalmente:

La primera, por curiosidad. Según nos acercábamos en avión se podía contemplar una gran factoría (después descubrimos que era una siderurgia) que me recordó mucho a Altos Hornos de Vizcaya. Claro, que AHV cerró por la Acería Compacta de Bizkaia, con un gran trauma social, laboral y económico. Y a uno le salta la pregunta ¿pasará lo mismo en Kosice?

La segunda, por temas más personales: ¿y si le va bien a C allí? ¿tengo posibilidades de trabajo?.

Bueno, la siderurgia que vimos es la planta de la U.S.Steel en Kosice y prácticmente se puede decir que todo Kosice vive de ella. Según me dijeron, es una de las pocas (o la única europea, creo) de las factorías de la U.S.Steel que tiene beneficios, así que por el momento no hay que preocuparse por traumas sociales.

Sin embargo, la sensación en la población no debe ser muy optimista. C os contará con más detalles, pero parece que mucha gente joven ve su futuro fuera de la ciudad y, más aún, fuera de su país. Tened en cuenta que Kosice es la segunda ciudad eslovaca, así que si no encuentras trabajo allí ¿dónde?.

Me dijeron rumores de que es posible que fueran a iniciar alguna regulación de empleo en la U.S.Steel, aunque no muy masivo. No lo he podido confirmar, pero lo que parece claro es que no parece que vayan a cubrir las expectativas de todos los jóvenes.

Visto el panorama, los institutos bilingües cobran una importancia grande. Aquí entra C y el programa con el que ha ido, que facilita a los estudiantes la formación tanto en eslovaco como en español y de esa forma salir con doble titulación de bachillerato (eslovaca y española) que les posibilita estudiar la Universidad en España.

Además de la USSteel, no parece que haya muchas otras empresas. Por supuesto, están los negocios y tiendas varias para abastecer a la población y los hipermercados que están montando (Carol ya os habló del Carrefour), pero eso no sostiene una economía de una ciudad, digo yo.

Supongo que con la entrada en la Unión Europea, en Kosice pueden tener la oportunidad de crecer y de desarrollar su economía hacia algo más diversificado pero no sé hacia dónde irán los tiros ni lo que están pensando en las Administraciones públicas. Creo que sería importante empezar una especie de reconversión como pasó con Bilbao. Y ya se sabe, cuando antes se empiece con esas cosas, menos dramático... ¿Cuánto aguantará la USSteel? ¿Mientras duren los sueldos bajos de Eslovaquia -sueldo medio es de unas 350 €-?

Con este panorama, hay muchos jóvenes, como ya he dicho, que quieren buscar fortuna fuera, por ejemplo en España.
09/02/2005 18:50 Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

10/02/2005

El viaje hasta Kosice

Para venir hasta Kosice tuvimos que coger dos aviones. Desde España hay unos 2000 km aprox., y aunque hay varias combinaciones de avión, al final nos decidimos por volar de Madrid a Praga y de ahí hasta Kosice. Eso fue el viernes 4 de febrero, y la noche anterior habíamos estado preparando lo que iba a llevar en las maletas hasta la 1 de la madrugada, así que al día siguiente estábamos rendidos.
Cogimos un taxi a las 6 de la mañana porque el vuelo salía a las 7:50. Al llegar a Barajas, zombis por el sueño, facturamos el equipaje y fuimos a desayunar algo a la cafetería.
Y aquí viene la primera sorpresa de la mañana. Podíamos facturar como máximo 23 kilos por persona, es decir, 46 kilos en total, pues bueno, tuvimos un ojo fenomenal con lo del peso: ¡45,5 kilos! Sólo con que hubiera metido un jersey más me hubiera sobrepasado.
Al pasar la aduana nos despedimos de mi padre, que nos había acompañado, y fuimos hasta la Terminal que nos correspondía. El vuelo salió con un poco de retraso y, por fin, estábamos en camino. Al despegar sentí que el estómago se me encogía, no sé si por la impresión de despegar o por la emoción, eran como peces nadando en el estómago.

El vuelo hasta Praga fue muy bien, tranquilo, y no pudimos pegar el ojo, a pesar de que no habíamos dormido nada. El que si se quedó sopa a la primera de cambio fue un chico que iba a mi lado, que no reaccionó hasta que me vio abrir la guía de Eslovaquia que me compré. Enseguida nos dijo que él era de Canarias y que conocía estos países, así que estuvimos un rato charlando con él sobre su experiencia en la zona.

También nos dieron un desayuno con tortilla francesa, beicon y un postre con una naranja amarga o una fruta parecida que no me gusto nada. Nos entretuvimos con la música del discman y la revista de viajes que teníamos en el asiento, que estaba mitad en inglés y mitad en checo. Me la traje a casa de recuerdo y aquí sigue, criando polvo.

El vuelo duró casi 3 horas. Después de aterrizar fuimos a un café y al despedirme de la chica de la cafetería se me ocurre decir “Dovidenia”, que significa “Adiós” en eslocavo. Yo ahí, con todo mi acento de Burgos, haciendo mis esfuerzos, y resulta que la chica me responde con una cara de decir “chica, no sé qué habrás tomado para acompañar el café, pero te ha debido afectar a la lengua, porque no te entiendo un carajo”. Y resulta que luego me enteré que, aunque el checo y el eslovaco se parecen mucho, en decir adiós van ellos y ¡hala!, cogen y lo dicen distinto, vamos que no tiene nada que ver. Eso me pasa por hacerme la pedante.

Y ahora viene lo de mi “idilio” con el de la aduana En la aduana de Praga deben de tener más sensibilidad en los sensores detectores de metal, porque en Madrid no me había pitado y allí sí. En fin, que vino una señora con uniforme y un detector de metales en mano y me lo pasó por el cuerpo como si yo llevara la chatarrería de Juan de Dios debajo de la ropa. El chivato había sido mi cinturón.
Y luego va un pavo y en inglés me pregunta si hablo inglés, y yo, “sí, claro, ¿qué te crees tú? My Taylor is rich”. Resulta que por error había metido unas tijeras de manicura de 10 cm en mi neceser en una mochila pequeña que llevaba de equipaje de mano. Me dice que eso no se puede llevar.

Yo eso ya lo sabía de antes, porque he viajado varias veces en avi’on, pero una siempre puede despistarse, sobre todo estando hasta la 1 preparando las maletas. Le debí de dar pena porque me dejo con ellas, más que nada porque mis tijeras no servirían ni para diseccionar un mosquito. La duda que me queda es por qué las tijeras eran arma peligrosa y el pedazo paraguas de cachaba consistente y maciza que llevaba en mi mano no. ¿Alguien me lo puede explicar?

Cogimos el vuelo hacia Kosice a eso de las 2:30. El avión era mucho más pequeño que el Boeing con el que habíamos volado hasta Praga, y eso se notó mucho al despegar y girar el avión, porque lo hacía mucho más bruscamente. A mí me daba un poco de expresión, me agarraba al asiento y a veces le miraba a D como diciendo “tú me has metido en la lanzadera de la Warner sin mi consentimiento, guapito de cara”.
De todos modos, el vuelo fue muy chulo, porque desde arriba se veían todos los montes nevados, y las minúsculas carreteras sin nieve que, desde arriba, parecían cordones de zapato.
En este vuelo nos dieron una especie de sándwich de jamón york que estaba muy bueno, pero del que no sabía los ingredientes porque el sólo venía en checo. Prefiero no enterarme de los ingredientes.

Aterrizamos en Kosice a las 4:20 más o menos.
En fin, me he inspirado. Menudo testamento.
10/02/2005 15:30 Enlace permanente. Hay 3 comentarios.

14/02/2005

Primer contacto con mis compis y la ciudad

Nada más aterrizar, con unas cuantas maletas, nos pusimos a esperar a que vinieran a buscarnos. Llegaron uno de los subdirectores, junto con mi compa Enrique, que da lengua y lite como yo. Nos llevaron en coche hasta el piso donde estoy, y allí dejamos las maletas.
El piso, aunque está en una zona apartada, una especie de colina, está bastante bien. Es amplio y tiene dos habitaciones. Está amueblado y resulta acogedor, auqnue por las noches me parezca solitario. La zona donde está es toda de chalecitos de gente con pasta, así que aunque está apartado del centro, está bien. Lo malo de este país es que en esta época, alas 5 ya es de noche, pero noche cerrada, que vas andando por ahí a als 6 de la tarde y parecen las 2 de la madrugada. Eso es lo que llevo peor de todo, el horario tan distinto al nuestro.

Después de dejar las cosas en casa, fuimos con enrique a toma un chocolate con nata en una cafetería. Estaba delicioso. Estuvimos viendo un poco la ciudad, y después fuimos a visitar a Paloma, otra de mis compis, que se encontraba enferma. Estuvimos con ella toda la tarde, porque además mis compis esperaban a otras profas espanolas que venían de visita desde otra ciudad.
Cuando llegaron, encargamos unas pizzas, cenamos y nos fuimos a casa.
Dani y yo habíamos tenido un día largísimo, con todo el viaje desde temprano.
Al día siguiente nos esperaba una visita por Kosice, fotos y una comida típica eslovaca todos juntos, pero de momento había que descansar
14/02/2005 15:34 Enlace permanente. Hay 2 comentarios.

21/02/2005

El primer d'ia de clase

Después de un finde de visitas por la ciudad y comida autóctona (un día hablaré de la comida), llegó el lunes 7 de febrero, mi primer día dando clase en el Insti.

Desde mi casa hasta el Insti tengo que coger un bus, luego un tranvía y luego otro bus, porque el Insti está en un pueblo a unos 15 km y desde donde vivo tardo 45 min en llegar. Sin embargo, el viaje no se hace largo, voy leyendo para las clases o viendo el paisaje, que en esta época está precioso, todo blanco hasta donde se pierde la vista.

El primer día me acompañó Dani al insti, porque su avión de regreso a España salía la tarde del lunes, así que estuvo conmigo en el insti.
Cuando llegamos mi compañero Enrique me fue presentando a la gente. En el despacho de nuestro departamento está otra profa de español eslovaca, y nuestro jefe de departamento, un ecuatoriano que lleva 9 años en Kosice y tiene aquí ya familia. Todos ellos son muy majetes y nos llevamos bien.

A quienes antes me presentaron fueron a los subdirectores (a la directora la conocí después, xq estaba enferma), que me saludaron y dieron la bienvenida, todo ello con traducción simultánea de alguno de mis compis, ya no me acuerdo de quién.

Todo fue muy rápido, xq yo a las 8:50 empezaba con mi primera clase, con 1er curso (chicos y chicas de 14-15 años).

Y sin más empecé la clase, presentándome y pidiendo a todos que se presentaran (esta clase de presentación me sirvió para los primeros días con todos los cursos). No estaba tensa, al contrario, me sentía como los actores al subir al escenario, están nerviosos antes, pero en escena aparcan los nervios. Los alumnos son educados y majos, aunque los de 1º son bastante revoltosos y tengo que estar bastante encima.

Y así fui haciendo con todos los grupos. Cada día tengo de 3 a 5 horas de clase con alumnos de 14 a 20 años más o menos. El instituto dura 5 años, y doy literatura y lengua española a todos los cursos. Es un poco coñazo porque hay que preparar unas cuantas clases, con materias que a veces no tienen que ver.

Por lo demás, el trabajo está siendo gratificante. Los chicos son más formales que en España, atienden más y le ponen más interés, siempre en general, claro, también hay alguno más rebelde. Me encanta ver esos 15 pares de ojos (azules sobre todo) abiertos como platos, escuchando, me siento a veces como si les contara un cuento. Algunos me pidieron que les hablara un poco en euskera cuando les dije que era del País Vasco, y fliparon, pensaban que era parecido al castellano.

En los cursos bajos están más motivados, pero en 4 y 5 curso están ya cansados. Al final de 5 curso, en abril, se examinan de una especie de selectividad, y están muy agobiados estudiando. Los profes vamos dando la materia a toda prisa, xq vamos con retraso.

Yo siempre procuro prepararme bien las clases, pero creo que a veces se me nota mi poca experiencia en estos lares. Además, las profas que estuvieron antes en mi puesto fueron muy buenas y queridas por los alumnos, y esas sombras siempre son alargadas.

Yo pongo todo mi empeño y entusiasmo, y aunque a veces resulta un poco duro, no me arrepiento en absoluto de estar aquí.
21/02/2005 15:09 Enlace permanente. Hay 5 comentarios.

27/02/2005

Costumbres y comida

kueche_019b.jpgEn este país es costumbre que, al llegar a una casa particular de alguien, la gente se descalce y ande en calcetines por la casa. Es una falta de respeto no hacerlo, porque además en esta época pisamos nieve y se puede ensuciar todo el suelo si no nos descalzamos. Aquí el suelo tiene siempre miquetas o alfombras, así que no hay problema de enfriarse los pies.
Las casas están calentitas, y realmente es una delicia ver nevar en silencio, desde la ventana de una casa, cómo la nieve va cubriendo todo.

En cuanto a la comida eslovaca, a mí en general me gusta. Todo lo que he probado está bastante rico. El primer finde que estuve allí comimos en un restaurante típico, y salí bastante contenta de la comida y la bebida.
El plato nacional eslovaco se llama bryndzové halusky, y es una especie de pasta hecha con harina y patatas, acompañada con queso de oveja y tocino frito. Yo lo comí y estaba muy bueno, aunque llena bastante. También toman mucha sopa: la sopa suele ser el primer plato típico, y la toman casi siempre. Yo suelo comer en el comedor del instituto, y siempre hay sopa de primero. A la larga puede cansar, pero a mí no me importa tanto, porque varían bastante de ingredientes.
También se toma bastante goulash (plato típico húngaro), que es carne guisada con patatas. Suelen comer bastante pollo y cerdo, pero echo en falta el pescado, que no se ve con tanta frecuencia.
Los postres que he probado están todos muy ricos, sobre todo los palacinky, unos crepes que se pueden rellenar de muchas cosas. Yo los probé caseros, rellenos de chocolate y fruta, y hechos por mi compañera Margarita, y estaban deliciosos.

Y sobre la bebida, pues he probado alguna cerveza y estaba buena, aunque tampoco soy una experta (seguro que habrá algún viajero que pueda tener una opinión más objetiva). No he probado aún un vino blanco típico de aquí, ni tampoco la slivovica, un aguardiente de ciruelas bastante fuerte, que también se puede hacer casero.

Seguiré informando según vaya probando más cosas.

Seguiré informando según vaya catando otros platos.
27/02/2005 22:06 Enlace permanente. Hay 5 comentarios.


Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/

Suscrí
bete a este blog. RSS 2.0 Este Blog ha sido creado con Blogia. Ver derechos de autor . Estadísticas. Admin. [Blogia colabora con 1001 relatos.]