Eslovacaloca. Vivencias de Eslovaquia

No me olvido de seguir escribiendo

El tiempo en Eslovaquia para mañana

Enlaces

Archivos

Origen de los visitantes a Eslovacaloca

Se muestran los artículos pertenecientes a Febrero de 2006.

05/02/2006

Saludos desde este rincón del mundo

Hace unos meses, en la entrevista que me hicieron para esta revista Marcapasos, me preguntaron qué haría yo si alguien mencionara la palabra “Eslovaquia”. Entonces dije que si escuchara esta palabra yo sonreiría, porque me sentiría llena de recuerdos bonitos. Sonreiría, igual que sonrío ahora al escribir estas líneas, bastante lejos de vosotros, pero a la vez cerca. Me parece difícil describir la sensación que tengo ahora aquí escribiendo, pensando que algunos de los alumnos a los que di clase el año pasado estáis leyendo esto ahora. Me acuerdo muchas veces de vosotros y sobre todo de los pequeños sueños que tenéis y os atrevisteis a contarme. Me gustaría que todo eso un día se convirtiera en realidad y que siguierais sonriendo con fuerza al futuro, porque tenéis un futuro inmenso por delante, totalmente nuevo como un traje para que lo estrenéis vosotros. Una vez les dije a mis alumnos de 4º AS, que por entonces estaban bastante desanimados, que estar en el instituto estudiando español era una gran oportunidad, que les podía abrir muchas puertas. La primera puerta es poder comunicaros conmigo, porque moj slovencyna je uz zle, je, je.

Bueno, ¿y qué hay de nuevo en mi vida? Me imagino que os estaréis preguntando, ya que llevo unas cuantas líneas y aún no os he contado qué tal me va. Pues como ya sabréis, me casé, y vivo en Madrid, una ciudad demasiado grande para mi gusto, pero que también cuenta con muchas posibilidades laborales. Desde que volví de Eslovaquia he trabajado en bibliotecas con contratos temporales, y ahora he empezado otro trabajo, esta vez haciendo trabajos administrativos. Hacer trabajos administrativos me parece lo más aburrido, creedme, no tiene nada que ver con explicar “La Celestina” o “La casa de Bernarda Alba” en clase. Eso sí que es apasionante, pero de momento no he vuelto a trabajar como profesora. Otra cosa que dije en la entrevista que me gustaría hacer es un curso de teatro, pero aún no he podido por falta de tiempo. Os cuento un pequeño secreto: cuando tenía vuestra edad yo participé como vosotros en un grupo de teatro en el colegio, y realmente me parece algo fascinante. Creo que resulta mágico meterse en la piel de un personaje y respirar con él, imaginar sus movimientos y ver la vida desde el cristal de otros ojos diferentes de los tuyos.

En cuanto a cómo se ve la vida después de mi estancia en el instituto, creo que aquí la gente vive demasiado deprisa. Añoro bastante el aire de tranquilidad y la hospitalidad de la gente en Košice, ayudándome cuando mi eslovaco se limitaba a “dobre”, “pivo” y poco más. Acerté en la entrevista que me hicisteis: sonrío cuando os recuerdo. Espero que vuestra vida os traiga lo mejor de aquí en adelante, y confío en que no me olvidéis, porque yo no olvidaré. “Veselam vsetko najlepsie pre vasa”

05/02/2006 12:35 Autor: eslovacaloca. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

Para Eliza

Hace unos días me escribió un comentario una chica peruana que vive en Bratislava. Quería escribir unas palabras para saludarla y darle la bienvenida a esta weblog.

Hola Eliza:

Encantada de conocerte, aunque sea a través del ciberespacio. Me alegra mucho que hayas encontrado esta página, donde he ido escribiendo las aventurillas vividas durante mi estancia en Eslovaquia. Me parece un modo muy bonito de compartir experiencias. Lamentablemente yo ya no vivo allí, sino que estoy en España. De todos modos, podemos seguir en contacto mediante esta weblog, y si quieres puedo darte la referencia de varios compañeros españoles que viven en Bratislava, por si quieres ponerte en contacto con ellos.

Un saludo.

05/02/2006 12:41 Autor: eslovacaloca. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

07/02/2006

Pura poesía entre los expedientes


¡Quién me lo iba a decir! Yo que tengo un trabajo sumamente monótono y administrativo, y resulta que hoy me encuentro así, como por arte de magia, con una poesía de amor entre los aburridos expedientes que todos los días debo ordenar y colocar en un archivo repleto de polvo.

Yo iba como haciendo la autopsia a los expedientes, con mi bata blanca y asépticos guantes de latex. Y apareció como en un hechizo. Al principio pensé que era parte de un expediente, pero pronto descubrí que aquellas dos hojas de palabras suaves eran toda una declaración de amor, pura poesía latiendo entre números muertos.

Estaba allí indefensa, atrapada entre documentos burocráticos que la ahogaban. Y decidí rescatarla. Para mí supuso el primer momento de sorpresa en mi trabajo, y para su dueño, al devolvérsela en silencio, todo un alivio.

Él está agradecido, y yo más, porque por un momento, he podido soñar que escapo de la monotonía del papel sellado.

07/02/2006 16:30 Autor: eslovacaloca. Enlace permanente. Hay 3 comentarios.

25/02/2006

De visita en Trstená

20060225201955-06387x.jpg

La memoria no es infalible, está claro. Muchas veces, cuando recordamos, hay detalles y acontecimientos que inevitablemente quedan siempre en el tintero. Así que mis recuerdos del viaje a Trstená salen así, como estrujados, pero espero que anime lo suficiente como para visitar esta encantadora ciudad eslovaca.

Trstená es una pequeña ciudad situada al norte de Eslovaquia, en la zona de Orava, a solo unos pocos kilómetros de Polonia. A los españoles nos cuesta especialmente pronunciar su nombre bien. Allí teníamos tres compañeras profesoras a las que debíamos una visita, así que salimos en tren de Košice con la mochila cargada de ganas de pasarlo bien. Tuvimos que hacer un trasbordo en un pueblo a mitad de camino, para montarnos después en otro que nos llevaría a nuestro destino. Recuerdo aquel tren de madera como recién salido de una película. De camino pasamos frente al mítico Oravsy Hrad, donde se rodó la película de Nosferatu. Saqué fotos, pero ya estaba envuelto en la penumbra misteriosa, y mis fotos quedaron también tétricamente oscuras.

Esa noche compartimos una sabrosa cena eslovaca con nuestras compañeras e hicimos nuestra primera incursión en la ciudad, con bar típico de lugareños de la Eslovaquia profunda incluido.

Al día siguiente fuimos en coche a visitar los pueblos de alrededor, y recuerdo muy bien el paisaje bucólico con los campos que estallaban en verde repletos de montones de paja en forma vertical, que parecían un ejército de espantapájaros en borrador, aún sin formar.

De esa zona pasamos con el coche a visitar los pueblos del sur de Polonia. Comenzamos por Chocholow, un precioso pueblo formado por casas de madera, que parece creado por la imaginación de un niño. De ahí fuimos a Zakopané, más turístico y comercial, donde comimos creo que una de las carnes más deliciosas que he probado en mi vida. Nos dimos una vuelta también por el mercadillo típico, donde estuve a punto de comprarme unas zapatillas para casa con borreguito por dentro.

Uno de los puntos turísticos de Zakopané es, sorpresa, el cementerio. Me impresionó el desfile de verdaderas obras de arte en forma de tumbas que vi. Parecía que cada una intentara superar a la anterior en técnica u originalidad. Si existe realmente un monumento que represente el cariño hacia los que ya no están entre nosotros, estas tumbas eran un claro ejemplo.

De vuelta a Eslovaquia, tuvimos un pequeño problemilla en la aduana, ya que yo llevaba el DNI eslovaco y el español, pero mira tú por donde que se me había olvidado el pasaporte. Solucionado el incidente, regresamos a Trstená con la cámara de fotos repleta de buenos momentos.

Y por fin otra vez al tren, a ese silencioso amigo que nos ha acompañado en nuestros viajes por el país.

25/02/2006 19:50 Autor: eslovacaloca. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.


Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/

Suscrí
bete a este blog. RSS 2.0 Este Blog ha sido creado con Blogia. Ver derechos de autor . Estadísticas. Admin. [Blogia colabora con 1001 relatos.]