
Siempre me han intrigado las cuevas, esas entrañas huecas que la tierra deja para respirar mejor. Son pulmones negros, lugares de silencio y secreto. Son la cuna del eco. Y se niegan a que el hombre termine de descifrarlas. En nuestro afán por catalogar y decodificar todo, las cuevas aún se resisten y se retuercen tercas. Es verdad que muchas sucumben al colmillo del turismo, pero todas nos engañan. En realidad, por mucho que excavemos, quedará siempre una parte de la cueva sin suciedad ni pisadas, y será una parte desconocida y de incógnito.
Y ese mismo desconocimiento me ataca con dos sentimientos que chocan: el primogénito miedo a la oscuridad y la benjamina curiosidad por dar un paso más.
Durante mi estancia en Eslovaquia, la curiosidad pudo más y tuve la oportunidad de sumergirme en el eco inmenso de Dobšinská Ladová Jaskyňa (cueva helada de Dobšinská). Tras pasar unos días en Polonia, el Slovensko Tour nos devolvía de nuevo a tierras eslovacas, concretamente a esta cueva mítica situada en el llamado “paraíso eslovaco” cercano a los Tatras.
El país es rico en contrastes naturales, en caprichosos precipicios y en cavernas horadadas por los siglos.
En esta ocasión, íbamos a congelar nuestro tiempo dentro de un témpano silencioso donde los relojes eran inútiles, y la ropa de abrigo, muy útil.
Dentro de la cueva helada los relojes eran tan inútiles que no recuerdo si estuvimos allí minutos u horas. Todo estaba detenido. Todo era una fotografía blanca, y yo, una simple mancha que rompía el silencio con su chándal rojo y negro. Si en algún tiempo lejano esta cueva fue habitada por una civilización perdida, seguro que su soberano era pálido y mudo, apenas un susurro que no llegaba a herir el hielo. Y seguro que caminaba descalzo, con pies inmunes al frío, para que la cueva no despertara de su hibernación.
Al salir retomamos el calor, y todo volvió a ponerse en movimiento. Y mi reloj volvió a funcionar con su tic-tac. De nuevo estábamos en el tiovivo del Slovensko Tour, andando camino de otros tesoros para los sentidos, camino del Spissky Hrad.
Autor: dani
Fecha: 27/03/2008 10:53.
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